Cada día se suben en el mundo 350 millones de fotografías a través de Facebook. Los españoles compartimos 5,7 millones de fotografías diariamente que van desde paisajes, comidas, selfies o incluso instantáneas de nuestras mascotas.

Imágenes que compartimos en la red y que están compuestas por una serie de metadatos (fecha y hora de la instantánea, ubicación GPS desde donde fue realizada, etc.) que en muchas ocasiones desconocemos. Información que es compartida constantemente por muchos usuarios a través del llamado geotagging o geoetiquetado que es utilizado con motivo de compartir su ubicación. Sin embargo, estos datos pueden ser utilizados por ciberdelincuentes que gracias a esta recopilación de información pueden crear un perfil del usuario detallando aspectos como dónde vive, cuándo se encuentra en su domicilio, qué hace en su tiempo libre, etc.

Un claro ejemplo de este escenario inquietante es el proyecto “Sé dónde vive tu gato”creado por Owen Mundy, profesor de la Universidad Estatal de Florida. Un estudio que pretende demostrar y concienciar sobre la información que compartimos hoy en día en internet.

A través de imágenes obtenidas vía satélite podremos ver el mapa internacional de fotografías de gatos compartidas por los usuarios de las distintas redes sociales registradas (Instagram, Flickr y Twitpic). Todas ellas han sido distribuidas de manera geolocalizada en función del lugar en donde ha sido realizada la instantánea.

“La forma de desaparecer de la web es incrementar los ajustes de privacidad de las imágenes de tus peludos amigos. Unos 30 días después de hacerlo su fotografía desaparecerá de nuestro sitio” – explica su creador.